martes, 10 de noviembre de 2015

La Pura Conciencia De Ser

La Pura Conciencia De Ser

Prosiguiendo con los estudios sobre el desarrollo personal; adjunto se comparte interesante exposición sobre La Pura Conciencia De Ser, de Ken Wilber, quien brevemente plantea la importancia del conocimiento Conocimiento02A1de sí, con el propósito de  mantener enfocada la atención mental en la luz interior del Espíritu; para desarrollar el antakarana y colateralmente poner el Espíritu en acción con el objeto de:

1.- Reconocer a nuestro gran testigo que es elSer, el Yo Superior o el Espíritu, quien desde siempre nos ha acompañado y constantemente impulsado nuestra realización (Interna y externa)

2.- Saber capitalizar de los recuerdos, de la presente y pasadas encarnaciones. Todo con el fin; de en vida, incrementar la propia consciencia.

3.- Cuando se deba encarar un evento de la vida diaria; alcanzar el correcto discernimientoausencia de deseorecta conducta (Dominio de la mentecontrol de sí en la accióntoleranciacontentamiento y alegríafinalidad única yconfianza) y amor.

4.- Compartir la resplandeciente transparencia de la consciencia omnipresente adquirida; mediante el ejemplo o por otros medios, para que cada quien como una filosofía apasionada desarrolle a su modo su propia consciencia.

5.- Aprender a vivir en tiempo presente; o mejor dicho, en el Siempre Ya. Sin las limitaciones de espacio o tiempo, uno sin segundo o integrado al TODO.

Cordiales saludos:

Jorge E. Morales H.
   
PD: Todas las palabras subrayadas tienen su vínculo aclaratorio en Web. Si buscas espacio seguro y amplio en la NUBE; para guardar, manejar, ver y utilizar en cualquier parte fotos, videos y archivos personales, se recomienda encontrarlo en los siguientes sitios: 123 y 4.


17
El hombre que sabe discernir entre lo real y lo irreal, cuya mente se ha apartado de lo irreal haciéndole poseedor de la paz de espíritu y todas las virtudes que ésta conlleva, y siente un profundo anhelo por la liberación; sólo este hombre puede considerarse calificado para hablar sobre Brahman.

18 Concerniente a esto, los sabios han hablado de cuatro medios para alcanzar este estado; sólo cuando se poseen estos cuatro medios puede alcanzarse devoción por Brahman, de lo contrario nuestro intento será fallido.

19 El primero es la capacidad de discriminación (viveka) entre lo real y lo irreal; el siguiente es la renuncia (Vairagya) al goce de los frutos de nuestras propias acciones, tanto aquí como en el más allá; después de éste, viene el grupo de los seis atributos, (tranquilidad, ecuanimidad, entrega, constancia, fe y amor); y por último los sabios hablan muy claramente sobre el anhelo sincero por alcanzar la liberación (Mumukshuta).



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viernes, 6 de noviembre de 2015

Pensamientos Para El Mes De Septiembre Del 2014 - Beinsa Dounó, de Rosa - www.hermandadblanca.org

Amor, Compasión Y Consciencia01

 Pensamientos Para El Mes De Septiembre Del 2014 - Beinsa Dounó, de Rosa - www.hermandadblanca.org


Prosiguiendo con los estudios sobre el desarrollo personal; anexo a la presente se comparte interesante exposición sobre Pensamientos Para El Mes De Septiembre Del 2014 - Beinsa Dounó, de Rosa - www.hermandadblanca.org, quien brevemente nos señala la importancia delconocimiento de sí, para alcanzar el verdaderoamor. Y para lograr el real amor, inicialmente debe cumplirse con el 1º MandamientoAmar aDios sobre todas las cosas, para percibir y sentir las energías divinas de amor provenientes deDios. Con el objeto de desarrollar el auténticoamor en uno mismo; para finalmente compartir dicho amor, con los demás. ¿Y cómo se puedeamar a Dios? Acostumbrándonos centra la atención de la mente en la luz interior del Espíritu; que de una u otra manera, es una prolongación o partícula de Dios.

Cordiales saludos:
   

Jorge E. Morales H.

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La Atención Correcta
Atención02BLa Atención Correcta es la energía que nos hace regresar al momento presente. Cultivarla es cultivar el Buda que hay en nuestro interior, cultivar el Espíritu Santo. Según la psicología budista la atención es universal, lo que significa que siempre estamos poniendo atención en algo. Nuestra atención puede ser la correcta, como cuando permanecemos en el momento presente; o inapropiada, como cuando estamos atentos a algo que nos impide vivir el aquí y el ahora. La Atención Correcta lo acepta todo sin juzgar ni reaccionar. La práctica consiste en encontrar la forma de alimentar la apropiada atención a lo largo del día. La atención consiste en recordar regresar al momento presente. Amar a alguien significa alimentar a la otra persona con la atención adecuada. Cuando practicas la Atención Correcta haces que la otra persona y tú estéis presentes al mismo tiempo. “Sé que estás ahí. Tu presencia es hermosa para mi”- sino lo expresas mientras estáis juntos, cuando fallezca o tenga algún accidente, solo llorarás porque antes de que el accidente sucediera no sabías como ser realmente felices juntos. Cuando tu cuerpo, tu mente, tu habla permanecen en perfecta unión, ejercerás un efecto incluso antes de pronunciar palabra alguna. Mediante la atención se llega a la comprensión. Ver y comprender nace de nuestro interior. Cuando somos conscientes y sentimos profundamente el momento presente podemos observar y escuchar con profundidad; y los frutos son siempre la comprensión, la aceptación, el amor y el deseo de aliviar el sufrimiento y aportar alegría. La comprensión es la base del amor. Cuando comprendes a alguien no puedes evitar amarle. Cuando practicamos la Atención Correcta, sentimos los elementos curativos y renovadores de la vida y empezamos a transformar nuestro sufrimiento y el del mundo. No es fácil, pero la práctica de la atención nos ayuda a ver con claridad el deseo y los efectos de los malos hábitos (como el fumar), y finalmente encontraremos el modo de dejarlos. Podemos tardar años en transformar la energía de algún hábito, pero cuando lo logramos detenemos la rueda del samsara, el vicioso ciclo del sufrimiento y confusión que ha estado en movimiento durante tantas vidas.

En el Sermón sobre los cuatro fundamentos de la atención, Buda ofrece cuatro objetos para practicar la atención: nuestro cuerpo, nuestras sensaciones, nuestra mente y los objetos de la mente. Es útil leer este sermón al Atención04menos una vez a la semana, junto con el Sermón sobre respirar con plena consciencia y el Sermón sobre conocer la mejor manera de vivir solo. El primer fundamento es –ser consciente del cuerpo en el cuerpo-. Al inspirar se que vivo en mi cuerpo, al espirar le sonrío. Al practicar de ese modo renovamos nuestro conocimiento del cuerpo y hacemos las paces con él. Debemos comenzar notando todas las posiciones y movimientos del cuerpo, permaneciendo totalmente en él, aunque lo estemos observando. Al sentarnos, levantarnos, andar o tendernos, sabemos que nos sentamos, levantamos, andamos o nos tendemos. A esta práctica se la denomina –reconocer simplemente-. La segunda forma en que Buda nos enseñó a ser conscientes del cuerpo en el cuerpo es reconociendo todas sus partes, desde la coronilla hasta la planta de los pies. A través de nuestra atención sentimos la nariz, la boca, los brazos, el corazón, los pulmones, la sangre y todo lo demás. Podemos realizar práctica de escrutar nuestro cuerpo mientras meditamos sentados o mientras estamos tumbados, puede llevarnos alrededor de media hora. El tercer método que Buda ofreció es percibir los elementos que componen al cuerpo: tierra, agua, fuego, aire. El –elemento tierra se refiere a las cosas sólidas-. Cuando vemos el elemento tierra tanto fuera como dentro de nosotros, descubrimos que en realidad no existe una frontera entre nosotros y el resto del universo. Estamos compuestos por más de un 70% de agua, entonces reconocemos el elemento agua que hay dentro de nosotros mientras meditamos. El elemento fuego es el calor tanto interno como externo a nosotros. Para que la vida exista se necesita calor. El cuarto elemento de nuestro cuerpo es el aire. La mejor manera de experimentar el elemento aire es hacer la práctica de respirar conscientemente. Cuando inspiro digo.... “inspirando”, cuando espiro digo.... “espirando”. No intentamos controlar la respiración, no importa que sea corta o larga, profunda o superficial, respiramos simplemente de manera natural y dirigimos la luz de la atención hacia ella. De ese modo notamos que nuestra respiración se vuelve más lenta y profunda de forma natural. Ahora puedes probar con “profunda”...”lenta”. Más tarde descubrirás que estás más sereno y a gusto, “Inspirando me siento sereno”...”Espirando me siento a gusto”. Y después “Inspirando sonrío”...”Espirando me libero de todas mis preocupaciones y ansiedades”. La última práctica es “Inspirando permanezco profundamente en el momento presente”...”Espirando se que este es un momento maravilloso”. Nada es más precioso que vivir el momento presente, siendo plenamente vivo y consciente.

Otra practica que nos ayuda a ser consientes de la respiración es contar. Mientras inspiras cuenta “uno” y al espirar nuevamente “uno”. Así hasta 10, y luego de 10 a 1. Si te distraes vuelve nuevamente a 1. Cuando logres contar sin equivocarte, podrás dejar de hacerlo y comenzar con “inspirando”...”espirando”. Respirar conscientemente produce una gran alegría. Estos ejercicios han sido transmitidos por una comunidad que losAtención Mental02Aha practicado durante 2600 años. El segundo fundamento es ser consciente de las sensaciones en las sensaciones. Las sensaciones forman parte de las 51 clases de formaciones mentales. Las sensaciones pueden ser agradables, desagradables o neutras. Cuando tenemos una sensación agradable tendemos a aferrarnos a ella y cuando es desagradable a rechazarla. Pero en ambos casos lo más eficaz es regresar a la respiración y observar simplemente las sensaciones identificándolas en silencio: “Inspirando sé que hay una sensación agradable (o desagradable) en mi”... “Espirando sé que hay una sensación agradable (o desagradable) en mi”. Llamar a cada sensación por su nombre nos ayuda a identificarla y verla con profundidad. En una fracción de segundo pueden surgir muchas sensaciones. Si nuestra respiración es ligera y serena –resultado de respirar conscientemente- el cuerpo y la mente se volverán gradualmente más livianos, serenos y claros, y nuestros sentimientos también. Nuestros sentimientos son parte de nosotros, y mientras los experimentamos somos esos sentimientos. La práctica de no aferrarse ni rechazar los sentimientos es una parte importante de la meditación. Si los afrontamos con cuidado, con afecto y sin violencia, podemos transformarlos en un tipo de energía sana y nutritiva. Cuando surge un sentimiento, la Atención Correcta lo identifica, reconoce simplemente lo que está allí y al mismo tiempo si es agradable, desagradable o neutro. La Atención Correcta es como una madre. Cuando el hijo es amoroso, ella lo ama, y cuando llora, también. Debemos observar con ecuanimidad todo cuanto sucede en nuestro cuerpo y en nuestra mente. No luchamos, sino que decimos –hola- a nuestro sentimiento para poder conocernos mejor el uno al otro, y la próxima vez que surja podremos saludarlo con mayor serenidad. Cuando estamos enojados, necesitamos serenarnos: “Inspirando, sereno mi ira. Espirando cuido mi ira.” Tan pronto como una madre toma entre brazos a su bebé que llora, éste se siente ya más aliviado. Cuando abrazamos nuestra ira con la Atención Correcta, disminuye al instante nuestro sufrimiento. Todos tenemos emociones difíciles, pero si permitimos que nos dominen nos agotaremos. Las emociones se vuelven fuertes cuando no sabemos cómo tratarlas. Cuando nuestros sentimientos son más fuertes que nuestra atención, sufrimos. Pero si practicamos la respiración consciente un día tras otro, la consciencia se convertirá en un hábito. No esperes a empezar a practicar cuando te sientas abrumado por un sentimiento. Quizá sea demasiado tarde.

El tercer fundamento es ser consientes de la mente en la mente. Ser consientes de la mente es percibir las formaciones mentales. Cualquier cosa que se –forma-, cualquier cosa que está hecha de algo más, es una formación. Una flor es una formación. Nuestra ira es una formación mental. Algunas formaciones mentales están presentes constantemente y se denominan –universales- (contacto, atención, sensación, percepción y volición). Otras surgen en determinadas circunstancias (afán, determinación, consciencia, concentración, sabiduría). Algunas elevan el espíritu y nos ayudan a transformar el sufrimiento (formaciones mentales sanas y beneficiosas), y otras son pesadas y nos aprisionan en nuestro sufrimiento (formaciones mentales insanas o perjudiciales). Hay formaciones mentales que en algunas ocasiones son sanas y en otras insanas, como la Atención Mental03somnolencia, el arrepentimiento, el pensamiento inicial y el pensamiento desarrollado Cuando el cuerpo y la mente necesitan descansar, dormir es sano, pero dormir todo el tiempo puede ser insano. Cuando nuestros pensamientos nos ayudan a ver con claridad, son beneficiosos, pero si la mente está dispersa en todas direcciones, esa clase de pensamientos son perjudiciales. Nuestra consciencia está llena de bellos aspectos como la fe, la humildad, la dignidad, la ausencia de deseo, de ira, de ignorancia, la diligencia, la tranquilidad, el interés, la ecuanimidad y la no violencia. Las formaciones mentales básicas e insanas son la codicia, el odio, la ignorancia, el orgullo, la duda, la visión errónea. Las formaciones mentales secundarias e insanas surgen de las básicas y son la ira, la malicia, la hipocresía, la malevolencia, la envidia, el egoísmo, el engaño, la astucia, la excitación insana, el deseo de lastimar, la inmodestia, la arrogancia, la agitación, la falta de fe, la indolencia, el descuido, el olvido, la distracción o falta de atención. Cuando surge una formación debemos practicar el hecho de reconocerla. Si estamos agitados, y no reconocemos la agitación, esta nos llevará de un lado al otro sin que sepamos lo que ocurre ni porque. Ser consientes de lo que ocurre en nuestra mente, no implica no estar agitados, sino que cuando estamos agitados lo sabemos. Las formaciones mentales se manifiesten o no, yacen en el almacén de nuestra consciencia en forma de semillas. A veces, alguien puede regar la semilla de la agitación, y ésta se manifiesta entonces en la mente consiente. Al reconocer una formación mental, si es sana, debemos cultivarla, si es insana, la animaremos a regresar al almacén de nuestra consciencia y permanecer allí en estado latente.

Hemos heredado las formaciones mentales de toda la sociedad y de nuestros antepasados. La consciencia individual está formada de consciencia colectiva, y la consciencia colectiva de la consciencia individual. No pueden separarse. Al observar profundamente nuestra consciencia individual, sentimos la consciencia colectiva. Nuestras ideas de belleza, bondad y felicidad, por ejemplo, provienen de nuestra sociedad. El cuarto fundamento es ser consientes de los fenómenos en los fenómenos (los objetos de nuestra mente). Cada una de nuestras formaciones mentales debe tener un objeto. Si estás enojado, tienes que estarlo con algo o con alguien, y a esa persona o cosa la llamamos objeto de tu mente. Hay 51 formaciones mentales, por lo tanto hay 51 clases de objetos de la mente. Al observar una vela, surge una ideo o una imagen de la vela en nuestra mente. Una percepción es un signo, una imagen en nuestra mente. Al observar los dharmas vemos que hay cinco tipos de meditación que pueden ayudarnos a serenar la mente:

Consciencia02A1- Contar la respiración
2- Observar como surge la interdependencia
3- Observar las impurezas
4- Observar con amor y compasión
5- Observar los distintos reinos.

¿Qué son los distintos reinos? En primer lugar existen los 18 Elementos: los ojos, las formas (los objetos de nuestra visión), y la consciencia que permite que los signos sean posibles, la cual podemos denominar –ojo de la consciencia-, los oídos, el sonido y la consciencia conectada con el sentido auditivo; la lengua, el sabor y la consciencia conectada con el sentido del gusto; el cuerpo, el tacto y la consciencia conectada con el sentido del tacto; la mente, el objeto de la mente y la mente conciente. Estos 18 elementos hacen que la existencia del universo sea posible. En el sermón sobre los numerosos reinos, Buda enseño que todas nuestras ansiedades y dificultades se originan a partir de nuestra incapacidad de ver el verdadero rostro o signo de las cosas, lo cual significa que aunque veamos su apariencia, no reconocemos su naturaleza de impermanencia y de interser (no comprendemos la verdadera causa de los fenómenos físicos y sicológicos) Si tenemos miedo o nos sentimos inseguros, la raíz de nuestro miedo o inseguridad se debe a no haber percibido profundamente los 18 elementos. Buda que podíamos llegar a conocer a los 18 elementos sabiendo que hay seis elementos que dan lugar a todos los fenómenos físicos, y son: tierra, agua, fuego, aire, espacio y consciencia. Si observamos dentro de nosotros y a nuestro alrededor, vemos que no estamos separados del universo. Esta visión nos libera de la idea de nacimiento y muerte.

Reinos Del Budismo01A continuación Buda enseñó los Seis Reinos:

1- La felicidad
2- El sufrimiento
3- La alegría
4- La ansiedad
5- El desapego
6- La ignorancia.

La felicidad puede ser verdadera o falsa, de modo que debemos observar su esencia e ir más allá del apego. La verdadera felicidad será beneficiosa y nos sustentará a nosotros y a los demás. La falsa felicidad nos aporta un placer temporal y nos ayuda a olvidar nuestro sufrimiento, pero su aparente beneficio no es duradero y puede llegar a ser perjudicial, como un cigarrillo o un vaso de vino. (- Ir más allá del apego, diferenciar las actividades y relaciones (con seres, lugares y objetos materiales) que forman parte de nosotros por costumbre, hábito u obligación, de las que forman parte de nosotros por un contacto más profundo y genuino.-) Cuando algo nos causa sufrimiento, si lo observamos a fondo, quizá descubramos que era precisamente lo que necesitábamos para retomar el camino a la verdadera felicidad. En realidad el sufrimiento es esencial para que haya felicidad. Para poder disfrutar y apreciar el calor debemos conocer el sufrimiento que produce tener frío. (- La muerte de un ser querido nos lleva casi siempre a observar más a fondo nuestra propia vida, reconociendo más directamente el hecho de que no somos eternos tomando mayor consciencia del valor que tiene el hecho de estar vivos, y así, replantearnos nuestra forma de vida. - ) Si observamos a fondo el reino de la alegría, podemos ver si es real o solo una manera de ocultar nuestro sufrimiento y nuestra ansiedad. La ansiedad, enfermedad de nuestro tiempo, surge básicamente de la incapacidad de permanecer en el momento presente. El desapego (desprenderse) es una constante práctica que puede aportarnos mucha felicidad. El desapego da libertad, y la libertad es la única condición paraReinos Del Budismo02.jpgconseguir la felicidad. Si en nuestro corazón nos asimos a algo –a la ira, ansiedades o posesiones- no podemos ser libres. Si observamos profundamente nuestro deseo, descubriremos que ya tenemos lo que deseamos porque cualquier cosa forma parte de todo lo demás. Esta visión puede transportarnos del reino del deseo al reino de la libertad. El fuego de la ira nos consume día y noche y nos causa sufrimiento, incluso más que la persona con la que estamos enojados. Cuando no tenemos ira nos sentimos livianos y libres. Nuestro mundo está lleno de odio y violencia porque no nos tomamos el tiempo suficiente para alimentar el amor y la compasión que ya tenemos en nuestro corazón. No lastimar es una práctica importante. En último lugar Buda enseñó la meditación sobre: el reino de lo condicionado y el reino de lo incondicionado.

En el reino de lo condicionado existe el nacimiento, la muerte, el antes, el después, lo interior, lo exterior, lo pequeño y lo grande. En el reino de lo incondicionado no estamos sujetos al nacimiento ni a la muerte, al llegar ni al partir, al antes ni al después. El reino de lo condicionado es la ola. El reino de lo incondicionado es el agua. Entre un reino y el otro no existe ninguna separación. La consciencia radica en ser consientes del cuerpo, las sensaciones, las percepciones, de cualquier formación mental y de todas las semillas que tenemos en nuestra consciencia. Si observamos a fondo el brote de un árbol, veremos su naturaleza. Quizá sea muy pequeño, pero es como la tierra misma, porque la hoja de aquel brote se convertirá en parte de la tierra. Si percibimos la verdad de una cosa en el cosmos, captamos la naturaleza del cosmos. Al ser consientes y observar profundamente, la naturaleza del cosmos se revela a sí misma. No se trata de imponer nuestras ideas sobre la naturaleza del cosmos. Sentarse y observar la respiración es una práctica maravillosa pero no es suficiente. Para que la transformación tenga lugar debemos ser consientes durante todo el día, y no solo cuando estamos sobre el almohadón de meditar. La plena consciencia es el Buda. La atención es la energía que abraza y transforma todas las formaciones mentales. La atención nos ayuda a desprendernos de las –percepciones al revés- y nos despierta a aquello que está sucediendo. Cuando practicamos el ser consientes, permanecemos en contacto con la vida, y podemos ofrecer nuestro amor y nuestra compasión para disminuir el sufrimiento y aportar alegría y felicidad. No te pierdas en el pasado. No te pierdas en el futuro. Regresa al momento presente, siente la vida profundamente. Ser consiente consiste en esto. No podemos ser consientes de todo a la vez, de modo que debemos escoger el objeto de nuestra atención que nos parezca más interesante. Lo esencial es estar vivos y presentes en todas las maravillas que nos ofrece la vida. Sin comprensión nuestras acciones pueden hacer sufrir a los demás. Aunque estemos motivados por el deseo de hacerles felices, si carecemos de comprensión, cuantas más cosas hagamos más problemas originaremos. Si nuestro amor no está hecho de comprensión, no es un amor auténtico.


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jueves, 5 de noviembre de 2015

Una Nueva Tierra

Una Nueva Tierra

Prosiguiendo con los estudios sobre el desarrollo personal; anexo a la presente se comparte interesante exposición sobre Una Nueva Tierra, de Eckhart Tolle, quien brevemente nos señala la importancia del conocimiento de sí, para:

1.- Entender y superar los condicionamientos sociales; calificados por Eckhart Tolle, como el cuerpo del dolor: Que por el personal karma subyuga a gran parte de la humanidad, por promover: 1.1.- La costumbre de estar desfasado/a en el tiempo presente, manteniendo enfocada la atención de la mente en expectantes e inciertos pensamientos; o en pasados e inmodificables sentimientossensaciones o acciones.1.2.- Una herencia Condicionamiento Social12social disfuncional; porque la mayoría de las estructuras sociales, son muy inestables e inconsistentes. 1.3.- Ilusiones e identificación psicológica con las cosas (Bienes, muebles e inmuebles), las personas (Familiares, amistades, ídolos, etc.); y algunas veces, hasta con el propio cuerpo físico. Lo que colateralmente conlleva a justificar y defender la identificación y la ilusión con la necesidad de sentir superioridad y fama, tratando de imitar personajes predeterminados y transitorios. 1.4.- Hábitos de oír la voz de la mente, cuando se pretende calificar todo como bueno, malo, positivo, negativo, víctima, victimario, etc. 1.5.- Quererinconscientemente cada vez más; por la falsa necesidad, de poseer más. 1.6.- El olvido delEspíritu o del Ser interior; lo que a la larga genera la profundización del instinto de separatividad, con su respectivo sufrimiento e infelicidad. 1.7.- Quejas, resentimientos, reactividad, agravios y violencia; lo que colateralmente lidia, con una voluntaria consternación. 1.8.- Usar la razón para crear errores; lo que incluso conduce a la guerra, como una forma racional y normal de pensamiento y proceder. 1.9.- La falsa creencia de que los condicionamientos sociales eidiotizaciones son expresiones propias y personales. 1.10.- Dejarse llevar por las bajas emociones centrípetas o destructivas del cuerpo emocional, de deseos o astral.

2.- Mantener centrada la atención en la luz interior del Espíritu, a objeto de: 2.1.- Promover el despertar de una nueva consciencia; propia, y colectiva. 2.2.- Convertir la religión en parte de laespiritualidad; para suscitar el verdadero religar, regreso al Padre o a Dios2.3.- Vivir en paz; que sobrepasa, toda comprensión. 2.4.- Conocer y manejar apropiadamente la verdad absoluta y relativa. 2.5.- Distinguir y aprovechar la verdadera felicidad de la imaginaria. 2.6.- Cumplir cabalmente con el rol de progenitores; todo con la finalidad de impulsar una mejor, justa, cooperativa y amorosa sociedad. 2.7.- Visualizar como los condicionamientos sociales eidiotizaciones afectan y enferman a los cuerpos; y hasta el propio ambiente, para luego contar con la suficiente consciencia en cuanto lograr la auto-curación propia y de terceros. 2.8.-Practicar la meditación y la respiración consciente; a los efectos, en pro de la auto-purificación de los cuerpos2.9.- Aprender a vivir en tiempo presente, o en el ahora. 2.10.- Demostrar exteriormente lo que verdaderamente somos interiormente. 2.11.- Encarar y vencer las limitaciones; y a su vez extraer de ellas todo el conocimiento posible, para transmutarlo enconsciencia2.12.- Comprender el error de Descartes a la visión de Sartre12.13.- Existir y evolucionar dentro de la luz (Sabiduría), amor y poder (Salud, paz [Quietud], dicha [Alegría] y prosperidad) del Espíritu2.15.- Estimular una inmediata transformación propia; para directa e indirectamente coadyuvar, a que se forje Un Nuevo Cielo Y Una Nueva Tierra.

Cordiales saludos:

Jorge E. Morales H.

1. DEL ERROR DE DESCARTES A LA VISIÓN DE SARTRE: Descartes; el filósofo del siglo diecisiete, considerado el fundador de la filosofía moderna, dotó de expresión a este error primario con su famosa aseveración (Para él la verdad primaria) de "Pienso, luego existo". Fue su respuesta a la pregunta de si "¿Hay algo que pueda saber con absoluta certeza?" Se dio cuenta de que no había duda alguna acerca del hecho de estar pensando constantemente; de manera que concluyó que pensar era sinónimo de Ser, es decir que la identidad –el yo soy– era sinónimo del pensamiento. En lugar de la verdad última, encontró la raíz del ego, aunque nunca lo supo. Pasaron casi 300 años antes de que otro famoso filósofo reconociera en esa afirmación algo que ni Descartes ni nadie más había visto. Su nombre era Jean Paul Sartre. Reflexionó a fondo acerca de ese "Pienso, luego existo"; y súbitamente descubrió, según sus propias palabras, que "La conciencia que dice 'existo' no es la conciencia que piensa". ¿Qué quiso decir con eso? Cuando tomamos conciencia de estar pensando, esa conciencia no es parte del pensamiento. Es una dimensión diferente de la conciencia. Y es esa conciencia la que dice "existo". Si solamente hubiera pensamientos en nosotros, ni siquiera sabríamos que pensamos. Seríamos como el soñador que no sabe que está soñando. Estaríamos tan identificados con cada pensamiento como lo está el soñador con cada una de las imágenes del sueño. Muchas personas todavía viven de esa manera, como sonámbulas, atrapadas en la mentalidad disfuncional que crea una y otra vez la misma pesadilla de la realidad. Cuando reconocemos que estamos soñando es porque estamos despiertos dentro del sueño y ha entrado en escena otra dimensión de la conciencia. La implicación de la visión de Sartre es profunda, pero él estaba todavía demasiado identificado con el pensamiento para darse cuenta del enorme significado de lo que había descubierto: el afloramiento de una nueva dimensión de la conciencia.

PD: Todas las palabras subrayadas tienen su vínculo aclaratorio en Web. Si buscas espacio seguro y amplio en la NUBE; para guardar, manejar, ver y utilizar en cualquier parte fotos, videos y archivos personales, se recomienda encontrarlo en los siguientes sitios: 123 y 4.

Los Éteres y sus Funciones
Cuando analizamos el ser humano, encontramos en él los cuatro éteres: Químico, de vida, luminoso y reflector. Estos cuatro éteres se encuentran en el humano en forma diferente y activa, en su bien desarrollado cuerpo vital. Mediante la actividad del éter químico, se encuentra en condiciones de asimilar el alimento y crecer; las fuerzas del éter de vida le permiten propagar su especie; las energías del éter luminoso proporcionan el calor del cuerpo, a la vez que operan en los nervios y músculos, abriendo así las puertas de comunicación con el mundo exterior, por medio de los sentidos. Y el éter reflector finalmente permite que el espíritu controle sus vehículos mediante el pensamiento. Este éter es el que almacena las experiencias pasadas, en forma de memoria. Los éteres químico y de vida constituyen la matriz de nuestros cuerpos físicos. Cada molécula del cuerpo físico está como sumergida en una red de éter que lo impregna y lo llena de vida. Merced a estos éteres se llevan a cabo las funciones corporales de la respiración, etc., y de la densidad y consistencia de estas matrices etéricas depende el estado de salud. Los átomos de los éteres químicos y de vida reunidos en torno de la simiente atómica nuclear; en el Plexo Solar, tienen una forma prismática. Están todos situados en tal forma queCuerpo Físico Etérico03Gcuando la energía solar entra en el cuerpo por el bazo, el rayo que se refracta es el rojo. Éste es el color del aspecto del creador de la Trinidad, o sea Yejovt (Jehová), el Espíritu Santo, regido por la Luna, el planeta de la fecundación. Por consiguiente, los fluidos vitales del Sol, que penetran en el cuerpo humano por el bazo se tiñen con un ligero color de rosa, que muchas veces pueden observar los videntes circulando cargados, los éteres químico y de vida son las vías de asimilación que preservan al individuo, y de fecundación, que perpetúan la raza. Durante la vida, cada átomo prismático vital compenetra un átomo físico y lo hace vibrar. Para hacerse una idea de esta combinación, podemos imaginarnos una canasta de alambre curvado espiralmente, que fuera de un polo al otro. Éste es el átomo físico, el que está formado de manera muy parecida al de nuestra Tierra, y el átomo prismático vital queda insertado desde arriba, que es el punto más ancho y que correspondería al polo norte de nuestra Tierra. Así pues, la punta del prisma penetra en el átomo físico en el punto más estrecho, que corresponde al polo sur de la Tierra, y todo el conjunto se parece a un trompo que gira y bambolea a la vez que vibra intensamente. Así es como nuestro cuerpo se llena de vida y es capaz de moverse. Los éteres luminoso y reflector son los conductores de la conciencia y de la memoria. En el individuo corriente se encuentran un tanto atenuados y no han tomado todavía una forma definida. Ínter-penetran el átomo en la misma forma en que el aire ínter-penetra una esponja; y forma algo así, como una ligera atmósfera áurica por fuera de cada átomo. Ya ha quedado demostrado por la ciencia material que los átomos de nuestro cuerpo denso están cambiando constantemente, de tal manera que toda la materia que compone actualmente nuestro vehículo habrá desaparecido en unos pocos años, a pesar de lo cual las cicatrices y otras manchas siguen conservándose desde la niñez hasta la ancianidad. La razón de este fenómeno reside en que los átomos prismáticos que componen nuestro cuerpo vital hermanen sin cambio alguno desde la cuna hasta la tumba. Siempre se encuentran en las mismas posiciones relativas; esto es, los átomos etéricos prismáticos que hacen vibrar a los átomos físicos de los dedos de los pies o de las manos, no cambian de situación y se van a otras partes del cuerpo, sino que permanecen exactamente en el mismo lugar en que fueron colocados al principio. Una lesión en los átomos físicos implica una impresión similar en átomos etéricos prismáticos. La nueva sustancia física que se modela sobre ellos continúa entonces tomando la forma y la contextura similares a los que tenía originalmente. Estas observaciones se aplican exclusivamente a los átomos prismáticos que corresponden a los sólidos y los líquidos en el Mundo Físico, porque asumen cierta forma definida que conservan. Pero, además, en la actual etapa de la Evolución, cada ser humano tiene cierta cantidad de éteres luminoso y reflector, que son los vehículos de la percepción sensorial y de la memoria, entremezclados en su cuerpo vital. Podríamos decir que el éter luminoso corresponde a los gases del Mundo Físico, y la mejor descripción que podríamos dar del éter reflector es la de llamarlo híper-etérico. Es una sustancia vacua, de color azulado, que se parece por su color al centro azulado de una llama de gas.

Aunque se presenta como si fuera transparente y pareciera revelar todas las cosas, en realidad oculta todos los secretos de la Naturaleza y de la Humanidad. Los éteres luminosos y reflector son de naturaleza exactamente opuesta a la de los átomos etéricos prismáticos y estacionarios. Son volátiles y migratorios. Sea cual fuere la cantidad que el ser humano posea de estas substancias, siempre son la fructificación o cosecha de las experiencias de su vida. Dentro del cuerpo se mezclan con la sangre, y cuando han ido creciendo merced al servicio y al sacrificio que se hace en la escuela de la vida; de manera que ya no puedan quedar contenidos dentro del cuerpo, se los puede observar fuera de este como un cuerpo anímico coloreado de oro y azul. El azul es lo que muestra el tipo más elevado de espiritualidad, por cuyo motivo suele ser el más pequeño en volumen y puede comparare al corazón azul de la llama del gas. El color dorado forma la parte mayor y correspondería a la parte de luz amarilla que rodea al centro azul de la citada llama de gas. El color azul no aparece fuera del cuerpo más que en las personas de extraordinaria santidad y solo se observa generalmente el color amarillo. Al producirse la muerte, esta parte del cuerpo vital se graba en el cuerpo de deseos, con el panorama de la vida que contiene. Entonces se imprime en el átomo germinal o simiente atómica la quintaesencia de toda nuestra experiencia en la vida, como conciencia o virtud, que es lo que nos inducirá a Cuerpo Físico Etérico03Hevitar el mal y a realizar el bien en las vidas próximas. De esta manera, la calidad de la simiente atómica varía de vida en vida. Y la quintaesencia del bien extraído de la parte migratoria del cuerpo vital en una vida es la que determina la calidad de los átomos prismáticos estacionarios y etéricos de la vida siguiente. Lo más elevado en una vida se convierte en lo más bajó de la siguiente, y así es como gradualmente vamos trepando por la escala de la Evolución hacia la Divinidad. Por lo que antecede se verá que el cuerpo vital es un vehículo de hábitos. Todos los padres saben que durante los primeros siete años de la infancia; en cuyo período se gesta este vehículo, los niños van formando un hábito tras otro. La repetición es la clave del cuerpo vital y los hábitos dependen de dicha repetición. Con el cuerpo de deseos no sucede así, pues el vehículo de los sentimientos y emociones está siempre cambiando de un momento a otro. Y aunque hemos dicho que el éter que forma nuestro cuerpo anímico está en movimiento constante y se mezcla con la corriente sanguínea, ese movimiento es relativamente lento si se lo compara con la rapidez de las corrientes del cuerpo de deseos. Podríamos decir que el éter se mueve con la velocidad de un caracol, comparándolo con la velocidad de la luz. Cuando el Ego se encuentra en camino por la Región del Pensamiento Concreto, el Mundo de Deseos y la Región Etérica, va juntando cierta suma de substancias de cada uno de ellos. La calidad de esta substancia queda determinada por la simiente atómica, basándose en el principio de que los semejantes se atraen. La cantidad depende de la suma de substancia necesaria, según el arquetipo que hayamos construido para nosotros mismos en el Segundo Cielo. De la suma total de átomos etéricos prismáticos que haya reunido en torno de él algún espíritu; los Ángeles Registradores y sus agentes construyen una forma etérica de materia física, que constituye el cuerpo visible del niño recién nacido. Sólo una pequeña parte del éter que ha reunido cada Ego se emplea así. Y el resto del cuerpo vital del niño; o mejor dicho, el material con el cual se irá formando dicho vehículo, queda fuera del cuerpo físico. Por ese motivo el cuerpo vital del niño sobresale muchísimo más de la periferia del cuerpo físico que el del adulto. Durante el período del crecimiento, esta reserva de átomos etéricos va siendo absorbida para vitalizar los crecimientos corporales hasta que, al llegar a la edad adulta, el cuerpo vital apenas sobresale de una pulgada a pulgada y media fuera del físico. La Escuela de Sabiduría del Occidente enseña como máxima fundamental que "todo desenvolvimiento oculto comienza siempre con el cuerpo vital”. La parte del cuerpo vital formada por los éteres superiores, el éter luminoso y el éter reflector, es lo que podemos llamar el cuerpo anímico; esto es, está más estrechamente vinculado con el cuerpo de deseos y la mente, y es más obediente a los impulsos del espíritu que los otros dos éteres. Es el vehículo del intelecto y de todo aquello que hace del hombre un ser humano. Nuestras observaciones, nuestras aspiraciones, nuestro carácter, etcétera, se deben a la obra del espíritu en estos dos éteres superiores, los cuales se van tornando más o menos refulgentes de acuerdo con la naturaleza de nuestro carácter y de nuestros hábitos. Y de la misma manera en que el cuerpo denso asimila partículas de alimento y gana en carnes, así también estos dos éteres superiores asimilan nuestras buenas obras durante la vida y aumentan de volumen. Y según nuestras obras en la vida presente, aumentamos o disminuimos lo que trajimos al nacer. Por esta razón la Doctrina Occidental de la Ciencia Espiritual dice, que todo desenvolvimiento místico comienza con el cuerpo vital.


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Orfeo Y Orfeo Y La Religión Griega

Orfeo Y Cerbero01

 Orfeo Y Orfeo Y La Religión Griega

Prosiguiendo con los estudios sobre el desarrollo personal; y debido al peso de la información, en los vínculos de la Web descritos bajo los títulos subrayados, se comparte las siguientes obras sobre Orfeo, por Josefina Maynadé, y Orfeo Y La Religión Griega, de W. K. C. Guthrie. Libros en los que brevemente nos señalan a Orfeo como un gran iniciado espiritual de la mitología griega; quien según los relatos de la época Aria (Persa-Greco-Latina), cuando Orfeo tocaba su lira, las personas se reunían para oírlo y hacer descansar sus Almas. Así, Orfeo enamoró a la bella Eurídice; y logró dormir al terrible Cerbero (El perro de Hades), cuando bajó al inframundo a intentar resucitar a Eurídice. Lo que esotéricamente implica; utilizar la música como medio, para lograr  aplacar y vencer los demonios de la personalidad y rescatar el Alma. Orfeo era de origen tracio (Turquía); y en su honor, se desarrollaron los Misterios Órficos (Magia blanca según la religión de la antigua Grecia), rituales de contenido poco conocido. Orfeo; al igual que Sócrates, nos heredó sus grandes enseñanzas, para que al ponerlas en práctica, lográsemos convertirlas enconsciencia.

Cordiales saludos:



Jorge E. Morales H.

PD: Todas las palabras subrayadas tienen su vínculo aclaratorio en Web. Si buscas espacio seguro y amplio en la NUBE; para guardar, manejar, ver y utilizar en cualquier parte fotos, videos y archivos personales, se recomienda encontrarlo en los siguientes sitios: 123 y 4.

ORIGEN DEL UNIVERSO- Aforismo 1
“La Realidad Suprema, en su aspecto Chit o sea como Conciencia Universal, absolutamente autónoma y completa en sí misma, es la causa fundamental de la manifestación y de llevar un sistema manifestado hasta su señalada consumación”. Para comprender el significado profundo de este aforismo, téngase en cuenta la doctrina Oculta; de que el universo manifestado es la aparición periódica de un fenómeno mental, que emerge del Consciencia Universal02estado Inmanifestado de la Realidad y después de cumplir su carrera se fusiona en la misma Realidad. No es pues cuestión de 'crear'; en el sentido ordinario, sino de proyectar de adentro hacia fuera y luego retraer de afuera hacia dentro. Aunque en verdad no puede haber ni 'adentro' ni 'afuera' en una Realidad; que por ser un estado integrado, abarca todo sin que nada pueda existir fuera de ella. Pero empleamos estas palabras porque tratamos de considerar estas cosas desde abajo, desde los planos inferiores de la manifestación, y vemos que el universo manifestado sale de algo Inmanifestado que no podemos visualizar ni comprender realmente. Surge una pregunta: ¿Es autónoma la Realidad que sustenta el universo manifestado, o está atada a un determinismo rígido impuesto por las leyes de la Naturaleza? Según este aforismo, la Realidad, en su más íntima naturaleza, es autónoma y libre de manifestar el universo conforme a su Voluntad, aunque la creación y mantenimiento y reabsorción del universo tienen lugar conforme a leyes inherentes en esa misma Realidad. Esto explica el orden que reina en el Cosmos, sin el cual sería un caos. Si este orden y modo de manifestación están inherentes en la Naturaleza Divina, y si la manifestación tiene lugar conforme a esta naturaleza inherente, entonces esto implica cierto grado de predeterminismo. Pero esta clase pre-determinación puede coexistir con la Autonomía, del mismo modo que la existencia de leyes naturales puede coexistir con la libertad de utilizar esas leyes para lograr ciertos resultados deseados. Por ejemplo, no obstante la ley de gravitación, podemos lanzar vehículos espaciales que al llegar a cierta distancia quedan independientes de la gravitación. De la misma manera, la conciencia existe en varias 'capas' que dependen de la densidad de la materia en que funciona. Cuanto más desciende la conciencia a niveles más densos de manifestación, más restringida queda en su libertad y poder. Pero puede retrotraerse a sus niveles más internos, y al hacerlo así aumenta su libertad Volitiva hasta que en el nivel más interno se vuelve absoluta. El los planos espirituales su libertad es mucho mayor y crece firmemente a medida que se acerca al Centro de la Realidad. Se verá, pues, que este estado más elevado de la Realidad es el que es Autónomo, y no sus expresiones en la Naturaleza, o Materia (Prakriti). La Mónada o Espíritu individual, por ser una expresión de la Realidad Suprema, es libre en su naturaleza más íntima; pero al quedar envuelta en la manifestación queda restringida su libertad, y cuanto más bajo sea el nivel al que descienda mayor será esa restricción. Este proceso de restricción progresiva se reversa gradualmente con la evolución de la conciencia, hasta que recobra su libertad inherente cuando vuelve a alcanzar la plena comprensión de la Realidad en la cual tiene su centro.

Recobrar esta comprensión por medio del reconocimiento o realización de su naturaleza Real, es el objeto de la Realización Directa con la cual se obtiene la Libertad absoluta o Liberación. Nótese la profunda Consciencia Universal03significación de la parte de este aforismo que implica el proceso total de la manifestación desde el principio hasta el final. Conforme a la doctrina Oculta, el universo manifestado no sólo aparece periódicamente sino que recorre su carrera de acuerdo con un Plan que está presente en la Mente Divina y que se desenvuelve conforme a la Ideación que ocurre en esa Mente. Sólo cuando la conciencia de un individuo es capaz de hacer contacto con la Mente Divina, se da cuenta cabal del funcionamiento de esa Mente y conoce el esplendor de las Realidades internas que están ocultas en los planos espirituales respaldando el funcionamiento aparentemente sin propósito y caótico del universo físico. La Ciencia, que no ve sino esta corteza externa y no se da cuenta de la existencia de estas realidades internas, naturalmente no ve el universo sino como 'un concurso fortuito de átomos' o una expresión caótica de energía en múltiples formas. Sus teorías acerca de la naturaleza y origen del universo tienen que ser falsas, por consiguiente, pues están basadas en datos muy incompletos y en postulados arbitrarios. Es interesante anotar que investigaciones recientes en diferentes campos de la Ciencia han dado al traste con la idea de predeterminación en su forma rígida, y que por lo menos algunos científicos reconocen la posibilidad no sólo de que existan mente y conciencia en el funcionamiento de la Naturaleza, sino de que esta Mente puede influir en el curso de la evolución del universo. La palabra Chit usada en este aforismo requiere alguna explicación. Se refiere a uno de los tres aspectos de la Realidad designada en sánscrito como Sat-Chit-Ananda. Chit es la raíz del principio mental, y la Mente es la base de la manifestación. De suerte que cuando queremos hacer resaltar aquel aspecto de la Realidad Suprema que es la causa instrumental de la manifestación, usamos la palabra Chit., en contradistinción con el aspecto Sal que permanece inmanifestado, en el trasfondo, y que es la raíz del principio de la Voluntad Divina que se expresa como Poder Divino. Cuando Shiva, cuya naturaleza esencial es Sal, la Verdad suprema y total, quiere que el universo se manifieste, entra en actividad el aspecto Cid, y todo el drama de la manifestación comienza y prosigue hasta que el universo es reabsorbido en la Conciencia Divina al llegar la hora del Pralaya. Este drama tiene su base en la Ideación Divina, está respaldado por la Voluntad Divina, y transcurre conforme al Plan Divino. La Realidad que es la causa instrumental de gata Cosmogénesis se designa en este tratado como Chit.



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